Nuestros bikers nos desvelan sus mejores historias mientras reparten.

Seamos sinceros: es agosto, tenemos encima una ola de calor subsahariano que hace que quieras vivir dentro de tu frigorífico y es más que probable que nos leas desde la playa. O pensando en la playa. O prefiriendo montaña porque tu no eres de playa. En definitiva, el término playa pasa por tu cabeza cada 3’141592 segundos (datos contrastados con la Universidad de Massachusetts… o no) y tu tienes ganas de cosas fresquitas y divertidas.

Por eso desde Mox te traemos una recopilación de las cinco mejores anécdotas que han vivido nuestros bikers. La selección ha sido complicada, así que, si queréis una segunda parte, no dudéis en dejádnoslo en comentarios o por redes sociales. ¡Comenzamos!

1. El cliente que rompió la hucha

Hay muchas personas que prefieren pagar sus pedidos de comida a domicilio en efectivo y este fue el caso de un cliente muy especial de Granada. Cuando nuestro biker llegó a su domicilio a entregar un pedido de hamburguesas, le abrió la puerta un niño de unos 9 años con una gran sonrisa y 40€… ¡en monedas de 5, 10 y 20 céntimos!. Había estado ahorrando durante casi un año para invitar a su familia a cenar por su cumpleaños y por fin había llegado el día. Pese a que nuestro biker estuvo un buen rato contando monedas, lo hizo de buena gana viendo la ilusión del pequeño.

 

2. Señoras bien, señoras fetén

Recomendamos leer esta historia con este hit del dúo Las Bistecs: https://youtu.be/SC2_0T_FtdQ

Cáceres, enero de 2018. Domingo de sofá, peli, mantita y no salir de casa. Para nada. Sin excusas. Una señora hambrienta en bata se dispone a pedir comida india a domicilio, al oír el telefonillo, se asoma al balcón de su primer piso y sucede algo así:

Señora: chicooooo, que no funciona el telefonillo y no puedo abrir la puerta.

Biker: no pasa nada, baje a por la comida.

Señora: no puedo, no tengo llaves de casa y se puede cerrar la puerta.

Biker: ¿y si llamo a otro vecino?

Señora: no hay nadie en el edificio.

Biker: ¿y si deja la puerta atrancada con una silla para que no se cierre?

Señora: mira no, mejor te tiro una cuerda por el balcón y me lo pasas por ahí.

Inmediatamente, la señora sacó un canastito de mimbre amarrado a una cuerda, metió el dinero dentro y la tiró por el balcón. El biker, que jura que el sistema era demasiado sofisticado como para haber sido improvisado, entre la fascinación y la incredulidad, puso el pedido en la cesta y volvió hacía su moto mientras veía como la señora subía su pedido con una técnica depuradísima. A día de hoy no sabemos si arreglaron el portero automático o si la señora ha vuelto a salir de casa. Seguiremos informando.

 

3. ¿A cuánto está el cambio del zloty?

Sobre propinas, nuestros bikers podrían hablar mucho, pero lo cierto es que hay bastantes casos en los que han recibido esta propina… ¡en moneda extranjera! Preguntamos a todos los bikers y el récord lo ostenta Carlos, que trabaja en nuestra sede de Valencia, habiendo recibido propinas de 6 monedas diferentes. Nos comenta que, como la primera vez que le sucedió le pareció muy gracioso, decidió guardar como recuerdo la moneda de 0’5 zloty tras comprobar de dónde venía y cuánto valía (decepción total, esta moneda polaca equivale a ¡unos 12 céntimos de euro!). Como le ha seguido sucediendo unas cuantas veces, ha guardado todas esas propinas. Al cambio ahora tiene unos 4 euros…

 

4. El ascensor, la pizza y el buen samaritano

Adriana, biker en Jaén, entregaba su último pedido del día sobre las 23:30 de la noche y ya iba pensando en las ganas de cenar que tenía tras terminar su turno. Se montó en el ascensor para bajar de un 4º piso, se cerraron las puertas y comenzó a bajar… 1 segundo. De repente el ascensor se paró en seco. Tocó todos los botones, alertó al bloque entero con el pitido de la campanita de emergencia y, tras avisar al servicio de mantenimiento, uno de los vecinos consiguió abrir un poco las puertas para que, al menos, disminuyese la sensación de claustrofobia, ya que una pequeña parte del ascensor todavía estaba en la planta.

De pronto, el vecino del pedido se fue a su casa, volviendo poco después con la mitad de la pizza que minutos antes le había entregado esta biker y se  la pasó por el hueco. Adriana nos cuenta que aunque fueron 50 minutos los que esperó hasta que los bomberos la rescataron, todos los vecinos la acompañaron, le ofrecieron comida y bebida y hasta le contaron algún chiste para que pasara el tiempo más entretenida.

¡Bravo por esta comunidad!

5. Dibújame un dinosaurio

Tal cual. Esta fue la petición tan especial que un cliente puso en las observaciones para el repartidor de su pedido. La verdad es que estamos más acostumbrados a comentarios tipo: “el timbre no funciona”, “llamad al móvil antes”, “si no he llegado déjaselo a la vecina” o cosas así, pero era la primera vez que nos pedían sacar el artista que nuestros bikers llevan dentro.

Detalle de la petición en la app de Mox

 

¿Hicimos caso al cliente? ¡Por supuesto! Aquí tenéis el resultado, esperamos que a nuestro biker le dieran una buena propina por su arte, pero no en moneda extranjera 😉

Los dinosaurios también comen tacos

 

 

Y hasta aquí las cinco mejores anécdotas de nuestros bikers. Cuéntanos, ¿cuál es tu favorita?, ¿tu también has tenido alguna historia con un reparto? estamos deseando leerte.